The Platters – The great pretender

The great pretender

Oh, yes I’m the great pretender
Pretending that I’m doing well
My need is such I pretend too much
I’m lonely but no one can tell

Oh, yes I’m the great pretender
Adrift in a world of my own
I’ve played the game but to my real shame
You’ve left me to grieve all alone

Too real is this feeling of make-believe
Too real when I feel what my heart can’t conceal

Yes, I’m the great pretender
Just laughin’ and gay like a clown
I seem to be what I’m not, you see
I’m wearing my heart like a crown
Pretending that you’re still around

Too real is this feeling of make-believe
Too real when I feel what my heart can’t conceal

Yes, I’m the great pretender
Just laughin’ and gay like a clown
I seem to be what I’m not, you see
I’m wearing my heart like a crown
Pretending that you’re still around


El gran farsante

Oh, sí, soy el gran farsante
Fingiendo que estoy haciendo el bien
Mi necesidad es tanta que finjo demasiado
Estoy solo pero nadie lo podría decir

Oh, sí, soy el gran farsante
A la deriva, en un mundo interior
He jugado al juego pero para mi vergüenza real
Me has dejado para sufrir a solas.

Demasiado real es este sentimiento de ensueño
Demasiado real cuando siento lo que mi corazón no puede disimular

Sí, soy el gran farsante
Solamente riendo y alegre como un payaso
Parezco ser lo que no soy, como ves
Llevo mi corazón como una corona
Fingiendo que tú aún estás ahí

Demasiado real es este sentimiento de ensueño
Demasiado real cuando siento lo que mi corazón no puede disimular

Sí, soy el gran farsante
Solamente riendo y alegre como un payaso
Parezco ser lo que no soy, como ves
Llevo mi corazón como una corona
Fingiendo que tú aún estás ahí

Compartir...

8 thoughts on “The Platters – The great pretender

  1. Muy buena y clara interpretación de un éxito de ese grandioso grupo que fue y.sigue siendo único y especial. Gran recuerdo de los años 50.

  2. Creo que todos o casi todos los humanos somos “grandes simuladores” algunos más, otros menos pero casi todos simulamos estar bien, cuando nuestra realidad interior es otra bien distinta. Sólo los niños no lo son, los niños son auténticos, son como son y se muestran tal cual son.
    Con urgencia cada uno de nosotros debemos reaccionar a este sentimiento de “payaso simulador” y buscar ayuda en alguien especializado en sanar Almas, psicólogo/a lo más acertado. Vivamos lo más auténticamente posible y la dicha del niño regresará a nosotros, porque siempre estuvo ahí, dentro de nosotros. Un abrazo fuerte de niño a cada ser humano que lea esto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.