Antes de convertirse en un éxito de los Tokens, la canción nació en Sudáfrica. Solomon Linda, su autor, era un trabajador migrante que lideraba el grupo a cappella Evening Birds, y un día improvisó en zulú el relato de cuando persiguió a un león mientras cuidaba ganado. En su segunda sesión en el estudio de Eric Gallo, el dueño de la discográfica, la grabaron en 1939 y la terminaron sin ensayar, a la tercera toma. Linda vendió los derechos a Gallo por diez chelines, sin entender qué implicaba el trato.
Años después, un lote de discos enviado a Estados Unidos estaba a punto de ser tirado cuando el etnomusicólogo Alan Lomax lo rescató y la grabación llegó a Pete Seeger, del cuarteto folk The Weavers. A Seeger le intrigó: la transcribió palabra por palabra, pero entendió mal el estribillo y lo dejó anotado como «wimoweh». Los Weavers la publicaron en diciembre de 1951 y, una década más tarde, los Tokens, un grupo juvenil de doo-wop de Brooklyn, la oyeron en un concierto y quisieron grabarla. Encargaron la reforma al músico George David Weiss, que añadió treinta y tres palabras en inglés —«In the jungle, the mighty jungle, the lion sleeps tonight»—, mantuvo el estribillo y convirtió en melodía las notas que Linda improvisaba al final.
El falsete corrió a cargo de Jay Siegel, miembro del grupo, y la cantante de ópera invitada Anita Darian añadió contramelodías muy agudas. A los Tokens no les entusiasmó el resultado: salió en octubre de 1961 como cara B de «Tina», que fracasó, y fue esa cara B la que llegó al número uno en Estados Unidos.
En 1994 apareció en El rey león, de Disney, y sus compositores acreditados ingresaron unos 15 millones de dólares en derechos, mientras Linda, fallecido en 1962, seguía sin figurar en los créditos. Sus descendientes demandaron a Disney en 2004 y dos años después alcanzaron un acuerdo extrajudicial con Abilene Music: una suma por los derechos pasados, una parte de los futuros y el reconocimiento de Linda como cocompositor. El acuerdo decayó en 2017, así que la familia no cobró nada del remake de 2019, aunque el «Mbube» original sí suena en Black Is King (2020), la película de Beyoncé.